El movimiento Make America Healthy Again (MAHA) ha reconfigurado el tablero regulatorio de la industria alimentaria estadounidense con una velocidad inusual. Desde que la Comisión MAHA publicó en mayo de 2025 su reporte Make Our Children Healthy Again, que vincula el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados con una crisis de enfermedades crónicas en la infancia, los fabricantes enfrentan una presión sin precedentes para reformular.
La FDA y el USDA lanzaron conjuntamente una solicitud de información para establecer una definición federal uniforme de alimentos ultraprocesados, recibiendo más de 18,000 comentarios. Al mismo tiempo, el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. exigió a la industria eliminar voluntariamente seis colorantes sintéticos derivados del petróleo antes de que concluya 2026. El resultado: una carrera contrarreloj para sustituir aditivos artificiales sin sacrificar sabor, textura ni rentabilidad.
Es en ese contexto donde Prosur llega al IFT FIRST 2026, que se celebra del 12 al 15 de julio en Chicago, con un portafolio diseñado precisamente para responder a estos desafíos. La empresa food-biotech, fundada en 1965, exhibirá en el stand #4821 su ecosistema de ingredientes naturales para etiqueta limpia y clara, posicionándose como un aliado técnico para fabricantes que necesitan reformular con urgencia y sin comprometer el rendimiento industrial.
El historial de Prosur en este campo no es reciente. En 2015, la compañía lanzó el primer eliminador comercial de nitritos para cárnicos procesados, una innovación que anticipó por una década la presión regulatoria actual. Hoy, esa misma filosofía —"proteger los alimentos con alimentos"— se articula a través del Get It Natural™ Toolbox, una caja de herramientas multifuncional validada en ensayos industriales y estudios independientes de terceros.
El toolbox integra cuatro plataformas tecnológicas. La primera es de eliminación química: sistemas de ingredientes naturales de próxima generación que sustituyen nitritos, fosfatos y sulfitos en carnes procesadas, manteniendo rendimiento, vida de anaquel, textura y color. La segunda es de fermentación avanzada, elaborada a partir de superalimentos reciclados mediante infusión acuosa sin solventes, generando condiciones desfavorables para microorganismos de deterioro como levaduras y mohos. La tercera es un sistema de edulcorantes inteligentes obtenido de la algarroba mediterránea, cultivo sostenible y climáticamente resiliente, que aporta funcionalidad metabólica a través de azúcares naturalmente presentes, sin edulcorantes artificiales ni fortificación. La cuarta es una alternativa al cacao con fibra funcional para beneficios digestivos.
El alcance de estas soluciones abarca carnes, lácteos, bebidas, panadería y confitería, lo que amplía significativamente el universo de categorías que pueden beneficiarse de la transición hacia etiquetas más limpias.
El contexto regulatorio refuerza la urgencia comercial. En la Unión Europea, límites más estrictos sobre nitritos y nitratos en carnes procesadas, quesos y pescado entraron en vigor en 2025. En Estados Unidos, mientras el gobierno federal avanza con cautela, los estados están legislando con mayor rapidez, creando un mosaico regulatorio que obliga a los fabricantes a anticiparse con soluciones escalables y costo-eficientes.
"El nuevo panorama regulatorio ha creado desafíos, pero también oportunidades reales para quienes se adelanten al juego con ingredientes naturales que eliminen la dependencia química", señala Simon Claessens, director global de Ventas y Desarrollo de Negocio de Prosur. La empresa lleva a Chicago una propuesta concreta: que la reformulación no sea un costo, sino una ventaja competitiva duradera.













